Nuevo descubrimiento!
Hay sitios que tienen ese no sé qué que te dejan con buen sabor de boca. Últimamente, y al margén de mi amor por la comida cocina italiana comentaba con mi amiga Isa que salir a cenar se había convertido en casi una rutina en los planes del fin de semana, hasta el punto de que hemos cambiado varias veces la quedada en un resto de moda (cansadas del tartar de salmón, el humus, la quinoa y los salmorejos afrutados, que nos encantan) por cenas caseras apañadas casi en el último minuto.
Pero la semana pasada necesitábamos airearnos un poco, y fue precisamente ella quien dió con Luna Rossa un restaurante no poco conocido en Madrid aunque totalmente desconocido para nosotras. Tenía buenas críticas, no era un "modernuqui" más y por si fuera poco era italiano. De verdad, parecía mi cumpleaños. ;)

